Un buen carácter, es, a los ojos de Dios y Sus escogidos y los que están dotados de comprensión, la más excelente y loable de todas las cosas, pero siempre a condición de que su centro de emanación sea la razón y el conocimiento y su base sea la verdadera moderación.

Bahá Abdu’l | (1844-1921). Hijo del fundador y profeta del baharismo y heredero.

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