El hombre tiene el poder de cometer buenas y malas acciones; si su poder para lo bueno predomina y sus inclinaciones al mal son vencidas, entonces el hombre puede llamarse santo. Pero si por el contrario, desprecia las cosas de Dios y permite que sus malas pasiones lo dominen, entonces no será mejor que cualquier animal.

Bahá Abdu’l | (1844-1921). Hijo del fundador y profeta del baharismo y heredero.

Comparte en las redes sociales